TEMA DEL ENSAYO:
El Método – Edgar Morín
Palabras Clave.
Ética,
Pensamiento Complejo, Conocimiento, Capitalismo
La ética es considerada una de las ramas
de la filosofía más importantes. Está ligada estrechamente con conceptos como
la moral la cual es considerada como su sinónimo, los valores y la cultura
principalmente, y de destaca al momento de tomar decisiones porque “tiene que
ver con el proceder de los hombres en relación a su conciencia y
responsabilidad” (Gurria, 1996), además de su comportamiento.
La ética es percibida por muchos autores
de diversas formas, pero como aseguran Ramos (1996) y Cañas (1998) su finalidad
es encontrar el bien, estudiando los fundamentos, causas y razones de lo bueno
y lo malo de la conducta humana. “Esto implica una reflexión de los actos
morales y una revisión crítica sobre la validez de dicha conducta” (Cañas,
1998).
En contraste, Parker (citado en Green,
2001) opina que la ética es el uso de herramientas de la razón para generar
reglas que guíen el juicio en circunstancias tanto generales como particulares.
Con ellos se obtendrá una mayor visión y una amplia gama de alternativas a
escoger para poder encontrar el mejor camino hacia el bien personal y común.
De esta manera, si hablamos de la razón
como tal, podemos involucrar al pensamiento como una de las funciones mentales
superiores propias del ser humano, únicamente a través de un pensamiento
complejo se puede llegar a una reflexión sobre los diferentes actos de los
individuos, claro está, dentro de un contexto normado, en donde se nos dicta lo
que debemos y no debemos hacer, siendo así, el pensamiento complejo puede ser
definido de la siguiente manera:
“La unión de los procesos de
simplificación que implican selección, jerarquización, separación, reducción,
con los otros contra-procesos que implican la comunicación, la articulación de
aquello que está disociado y distinguido” (Morín, 19839.
Vemos entonces la relación estrecha
entre el pensamiento complejo y la ética, esta última de alguna manera se ve
nutrida por este pensamiento, el cual es capaz de conducir a una ética de
solidaridad, de responsabilidad sobre todo. Al hablar de este tipo de
pensamiento en el ser humano, hablamos de un pensamiento correcto, de una
conciencia intelectual qué está vinculada con una conciencia moral, es esta
conciencia intelectual la que además está constituida por un conocimiento, pero
si en este punto el eje central es la ética, nos referimos a un conocimiento
que permita ver las condiciones de las acciones del ser humano, el antes y el
después de cada una de ellas, las consecuencias de las mismas, esto es algo que
debe ser inherente al ser humano, en su desarrollo, aquí es donde entra la
evolución tecnológica como tal, si mencionamos el desarrollo del mismo, nos
referimos al desarrollo de la humanidad, es precisamente la ciencia la que nos
ha permitido dar un salto abrumador en todos los ámbitos, abriéndose camino a
un desarrollo tecnológico antes impensado, que es verdad, nos ha beneficiado a
todos, o tal vez a una gran mayoría, porque para dar este salto se han tenido
que sacrificar vidas humanas, y es entonces que se puede argumentar que no ha
existido buena voluntad en el obraje del ser humano en el campo de la ciencia,
y tampoco ha existido este pensamiento complejo que permita ver las condiciones
y consecuencias de cada acto que realizamos, pues la buena voluntad no basta,
si existe un pensamiento incorrecto, así tenga las mejores intenciones puede
conducir a consecuencias desastrosas.
Es decir, esa fuente interna del ser
humano se ha corrompido, lo cual ha producido una ruptura entre el individuo,
sociedad y especie, pues no se puede obviar al individuo del medio social, es
imposible, y tampoco podemos refutar que muchas de nuestras conductas están
ligadas al hecho de pertenecer a una determinada especie, la parte instintiva
de cada uno, lo que nos impulsa al instinto de supervivencia, pero por qué se
ha producido esta ruptura en esta relación, pues gracias en gran parte al
desarrollo de la ciencia, pero una ciencia que está al servicio de fines
inmorales, una ciencia demasiado autónoma, es decir, una racionalidad
instrumental, en donde se ha sometido al ser humano a la práctica de ensayo y
error y la conciencia moral se pierde, fracasa ante un sistema cruel como el
Capitalismo, un sistema que ubica al ser humano en un dominio de competencia,
donde uno de los fines para cada individuo es una autorrealización centrada en
el poder adquisitivo, más claro, en el dinero y entonces en esa búsqueda
frenética por conseguir estos fines, es donde la ética y la moral en ocasiones
desaparecen del mapa, y si no lo hacen, juegan un doble papel en esta
consecución del hombre, pues si se busca un fin lo suficientemente ético o
moral, no importarán los medios que se empleen para llevarlo a cabo, es decir,
es cuando puede obrar para el bien y el mal al mismo tiempo, podríamos hablar
entonces de una economía autónoma, dicho de otra manera tal vez, de una
sobrevaloración del dinero.
De acuerdo con Sarwat (2015), mencionan
algunos pilares del capitalismo, entre ellos el Interés Propio, al cual definen
como “es aquel por el cual las personas persiguen su propio bien, sin
considerar las presiones sociopolíticas”, lo cual no contraste con lo que es el
acto moral en sí, pues este implica un acto de religación, hacia el prójimo, la
comunidad e incluso la misma sociedad, pues como se mencionó antes, no puede
abstraerse al sujeto del medio social, es decir, del “otro”, pues este es una
necesidad vital interna.
No podemos afirmar que existe una verdad
universal inalterable, a la que todos debemos someternos, pues cada uno de
nosotros puede poseer una verdad diferente respecto de alguna realidad del
mundo, esa verdad de cada uno puede ser considerada como una verdad subjetiva y
esta verdad obedece a la moral, sin embargo existen también una verdad
objetiva, esta última obedece al conocimiento como tal, al saber, y es aquí
cuando surge esa relación entre el saber
y el deber, la cual es inseparable y la cual debe determinar el comportamiento
de cada individuo, es decir, estamos estrechamente ligados a un contexto
normado al cual nos regimos todos los días, más allá de si estemos de acuerdo o
no, es el miedo al castigo, al estigma social, al etiquetamiento por parte del
colectivo social que aceptamos esa normativa, esa verdad objetiva que
difícilmente se puede alterar, solo adaptarse, pero al final es esa verdad
subjetiva la que también determina nuestro comportamiento y en ocasiones
trasciende más allá de la norma objetiva.
Existe pues, un bagaje de componentes
propios del ser humano que determinan su actuación moral y ética en relación a
todos los contextos, el pensamiento es esa característica propia del ser
humano, lo que nos diferencia de otros organismos vivos como los animales, más
allá se encuentra el pensamiento complejo en palabras del autor del texto, ese
pensamiento que nos permite ver más que lo obvio, que la norma externa bajo la
cual determinamos nuestro diario comportamiento, es más bien ese nivel de
pensamiento que nos lleva a sentir la exigencia moral, con una fe en cada uno
de nosotros, sin ese fundamento exterior o superior, con esto último me refiero
a un Dios por ejemplo, un pensamiento que nos conduzca a un conocimiento
superior que sea capaz de determinar las condiciones y consecuencias de cada
acción, este pensamiento desapareció cuando la ciencia, en su afán por expandir
sus conocimientos respecto al ser humano y al mundo en sí, se alejó de la
ética, y se dio entonces esa ruptura entre el individuo, la sociedad y especie,
es decir, el sujeto dejó de pensar en el resto, en su prójimo con el propósito
obviamente de conseguir un fin, lo paradójico es que ese fin buscaba al mismo
tiempo beneficiar al prójimo de otra manera, después de todo, la ciencia lo que
busca es mejorar y facilitar la vida a las personas.
Conjuntamente con el nacimiento del
Capitalismo, en palabras de Ayn Rand “es el único sistema que reconociendo la
naturaleza "racional" del ser humano, y, por tanto, la
"libertad" como exigencia de ésta, se fundamenta en la relación
existente entre la inteligencia, la libertad y la supervivencia del hombre, sólo
en la sociedad capitalista los hombres gozan de libertad para pensar, disentir
y crear”, y según la autora esta libertad “permitió que el capitalismo superara
a todos los sistemas económicos anteriores. Asimismo, sólo en esta sociedad en
la que todas las relaciones son voluntarias, se reconocen y protegen los
derechos del hombre, comenzando por el derecho a la vida y a la propiedad, sin
los cuales ningún otro derecho se puede ejercer. En ello radicaría la justificación
moral del capitalismo”.
De esta manera, el desarrollo de la
ciencia ha ido de la mano con el desarrollo también del capitalismo, y entre
estos dos han suprimido, han diezmado la parte ética del ser humano, entre
ambos pretendieron un fin, que no podríamos decir si lo alcanzaron o no, pero
los medios para alcanzar ese fin carecieron de conductas guiadas por la ética.
En esta ocasión cito la famosa frase de
Nicolás Maquiavelo, “el fin justifica los medios”, que puede decirse hace
alusión a cuestiones éticas, es algo que se relaciona en gran parte con el
contenido del texto, el ser humano en su afán de búsqueda de conocimiento, de
comprensión de la realidad en la que se desenvuelve, se vio en la necesidad de
hacer uso de medios para lograrlo, entre estos medios se encuentra el mismo ser
humano, el cual sirvió como objeto de estudio para llegar a esa comprensión del
mundo, gracias a eso hoy en día nosotros hacemos uso de esos conocimientos
generados a partir de una vulneración de derechos brutal hacia unos pocos, para
la búsqueda de un beneficio para muchos o para todos.
Al hablar de ética, es inherente que
mencione al pensamiento complejo, no se puede llegar a una verdadera ética sin
este nivel de pensamiento, de conocimiento, de conciencia, pues la buena
voluntad no es suficiente, y es lo que de alguna manera se pretende hacer hoy
en día, crear una ética sin fundamento, a través de los valores, pero esto es
inútil, existe una fuente interna en donde este pensamiento complejo nos
conducirá a una ética de solidaridad y responsabilidad, no podemos atender a
una ética dictada por la religión por ejemplo, no podemos guiar nuestro
comportamiento bajo el criterio de que seremos castigados por un ser superior,
tampoco podemos hacerlo únicamente impulsados por el miedo a un castigo, es
decir, actuar en base a lo exterior, la normativa social, siempre y cuando
exista un razonamiento profundo, una reflexión profunda podremos actuar
moralmente, podremos actuar desde nuestra propia percepción, nuestro propio
conocimiento de lo que está bien o mal, en relación al prójimo, de lo contrario
permaneceremos en una moral superficial y falsa.
El reconocimiento de los derechos de
todos los seres humanos ha vuelto a poner de relieve a la Ética, llegamos hasta
el punto de que el hombre tuvo que ser regulado a nivel macro para guiar
nuestro comportamiento, sin embargo, hasta qué punto los derechos son iguales
para todos, pues el texto mostró un ejemplo claro respecto a esta duda, si una
mujer embarazada desea abortar, quien tiene más derecho, ella a preservar su libertar
abortando un hijo no deseado, el derecho a nacer del embrión, o el derecho de
la sociedad a preservar su demografía, en este caso, existen países que
priorizan el derecho de la mujer, sin embargo otros priorizan el derecho del
embrión a nacer, y al mismo tiempo de la sociedad a preservar su demografía, ahí
precisamente radica la complejidad de las decisiones éticas, por eso mencioné
antes que no podemos afirmar que existe una verdad universal, únicamente
verdades subjetivas, verdades relacionadas con la moral y la ética.
Bibliografía:
(Morin,
E. (2006). El Método 6. Madrid, España: Editorial Cátedra.
Vilchez,
Y. (2012). Ética y Moral. Caracas, Venezuela. Recuperado de: file:///C:/Users/user/Downloads/Dialnet-EticaYMoral-4192166.pdf
Núñez,
L. (2013). Comunicación y Educación bajo
la Impronta del Pensamiento Complejo. Primera Revista Electrónica en
América Latina Especializada en Comunicación. Recuperado de:
http://www.razonypalabra.org.mx/N/N83/V83/10_Nunez_V83docx.pdf
Sarwat,
J. (2015). ¿Qué es el capitalismo? El
libre mercado puede no ser perfecto, pero es probablemente la mejor manera de
organizar una economía. Departamento de Estrategia, Políticas y Evaluación
del FMI. Recuperado de: https://www.imf.org/external/pubs/ft/fandd/spa/2015/06/pdf/basics.pdf
Rand,
A. (1967). ¿Qué es el capitalismo? The New American Library. Nueva York, EEUU. Recuperado de:
http://www.atlas.org.ar/upload/1041076858.pdf